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BIENVENIDOS

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En este blog se puede encontrar informacion sobre la teoría rogeriana, esta  se fundamenta en la personalidad basada en el  self . Puso las bases de las teorías actuales sobre los esquemas cognitivos del  self . En lo que respecta al  punto de vista terapeútico  se fundamenta en la no directividad en sesión. El método inicial de la no directividad evolucionó posteriormente hacía el fenomenológico o  centrado en el cliente  y, finalmente, asumió planteamientos  más existencialistas.

LA NO DIRECTIVIDAD

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La no directividad es la actitud de la terapeuta reducida al máximo. Confianza en la persona para desarrollarse y crecer (tendencia actualizante, autorrealización) y decidir el curso de la acción en la terapia de Carl Rogers. La responsabilidad del proceso no radica en el terapeuta sino en el cliente. (Sebastián, 2016). La ayuda psicológica no-directiva está basada en el convencimiento de que el cliente tiene derecho a elegir sus propias metas en la vida. Si éste consigue a través de la experiencia de una relación de ayuda, un grado suficiente de captación intuitiva como para comprender el estado de su situación real, él mismo puede elegir el método que considere más adecuado para adaptarse a ella y ser capaz de enfrentarse con los problemas futuros. Las técnicas más importantes empleadas son aquellas que ayudan al cliente a aceptar y comprender sus sentimientos, actitudes y modelos de respuesta y que lo animan a hablar sobre ellos. El terapeuta puede conseguir e

PROCESO DE RESOLUCIÓN DE PROBLEMAS

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Se han distinguido dos componentes en este proceso  (Grau, 2014): Orientación o actitud hacia los problemas, que refleja una actitud general hacia la problemática. Habilidades básicas de resolución de problemas: definición y formulación del problema, generación de soluciones alternativas, toma de decisión, y aplicación de la solución y comprobación de su utilidad.  

ORIENTACIÓN O ACTITUD HACIA LOS PROBLEMAS

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La orientación o actitud hacia los problemas hace referencia a una disposición o estilo general hacia los problemas de la vida, pero puede estudiarse también como una forma de ver y valorar un problema determinado. La orientación hacia los problemas incluye respuestas de reconocimiento de estos, creencias, valoraciones y expectativas sobre los problemas de la vida y sobre la propia capacidad para solucionarlos, y respuestas emocionales a los mismos. Los componentes de la orientación hacia los problemas son: percepción del problema, atribución del problema, valoración del problema, control personal y compromiso de tiempo y esfuerzo. (Grau, 2014) Percepción del problema.  Es necesario reconocer los problemas cuando se presentan. Esto no siempre es fácil, ya que existe una fuerte tendencia a pasar por alto, minimizar o incluso negar los problemas. Esto permite reducir la amenaza y la ansiedad, pero a costa de seguir padeciendo las consecuencias negativas de los problemas

HABILIDADES BÁSICAS DE RESOLUCIÓN DE PROBLEMAS

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FASE 1 Definición y formulación del problema Es fundamental definir y formular bien un problema, ya que en caso contrario no se encontrarán soluciones adecuadas o bien estas serán parciales o, peor aún, complicarán más el problema. Los objetivos de esta fase son: Recogida de información.  Hay que recoger toda la información pertinente al problema. Preguntas útiles son: ¿Quién está implicado?, ¿qué sucede o qué no sucede que molesta?, ¿con qué frecuencia, duración y/o intensidad sucede?, etc. Comprensión del problema.  Paralelamente a la recogida la información, se intenta organizar esta para comprender la naturaleza del problema y explicar por qué se mantiene. Se trata de especificar: a) las condiciones actuales, ambientales o personales, que son inaceptables, b) los cambios deseados y c) los obstáculos ambientales o personales que se oponen a una respuesta eficaz. Establecimiento de meta/s.  Se trata de establecer la/s meta/s que se quiere conseguir. Hay que hacerlo

EVALUACIÓN DE LAS HABILIDADES Y RENDIMIENTO DE RESOLUCIÓN DE PROBLEMAS

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      Las habilidades de solución de problemas hacen referencia a aquellas variables que se ponen en juego en un proceso de resolución de problemas. En cambio, el rendimiento de resolución de problemas hace referencia al resultado de dicho proceso tras aplicar las habilidades existentes. Para evaluar las habilidades percibidas de resolución de problemas, pueden emplearse cuestionarios y entrevistas.       Para evaluar el rendimiento, puede utilizarse la observación directa de la actuación de una persona en situaciones problemáticas reales o simuladas. Y para evaluar las habilidades reales de resolución de problemas y el rendimiento, puede hacerse uso de pruebas verbales de solución de problemas (reales o hipotéticos) y autorregistros. Entre los cuestionarios para evaluar los componentes básicos implicados en el proceso de resolución de problemas, está el Inventario de Solución de Problemas Sociales. Está compuesto de 52 ítems valorados de 0 a 4 y repartidos en cinco escalas:

APLICACIONES DEL ENTRENAMIENTO EN RESOLUCIÓN DE PROBLEMAS

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A continuación, se citan diversas áreas en las que se ha aplicado el entrenamiento en resolución de problemas: Pérdidas anticipadas o reales: separación, divorcio, muerte de un ser querido, despido laboral. Indecisión ante elecciones importantes. Intento de suicidio. Desinstitucionalización de pacientes psicóticos. Problemas de interacción social. Depresión. Agresión, ira. Estrés. Problemas de pareja. Manejo de problemas infantiles. Malos tratos. Trastorno de ansiedad generalizada. Cefaleas. Drogodependencias. Obesidad. Bajo rendimiento académico.